Frontex : los grupos de presión de la UE responden a la migración

Se está construyendo un «fuerte europeo» gracias a un despliegue masivo de recursos. Según muestra un nuevo informe del Corporate Europe Observatory (CEO), el resultado es que la agencia de fronteras Frontex prefirió los intereses corporativos a los derechos humanos.

Photo: mw238/Flickr  (CC BY-SA 2.0)

El año pasado no fue un buen año para Frontex debido a expulsiones y abusos contra migrantes y refugiados (ver más adelante). Ahora está bajo investigación de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF, por su sigla en inglés).

«Pero el escándalo de la estrecha relación de Frontex con las armas y el sector de vigilancia, que se ha gestado a puerta cerrada durante los últimos años, ha recibido menos atención,» Myriam Douo, Luisa Izuzquiza y Margarida Silva escribieron en el informe del Corporate Europe Observatory.

Obtuvieron más de 130 documentos mediante solicitudes de libertad de información y la revisión «dió lugar al menos a 17 reuniones de la industria convocadas por Frontex desde 2017 hasta 2019». Todo empezó con mucho dinero.

De hecho, en 2020, Frontex recibió un presupuesto de 5 600 millones de euros - la suma más grande de entre todas las agencias de la UE. Más tarde, se le ofreció 10 000 guardias fronterizos, junto con una ampliación de su mandato y la capacidad de adquirir y alquilar su propio equipo de buques, drones y radares. 

«Es un sueño hecho realidad, no solo para Frontex, sino también para la industria de la seguridad. Al espiar la oportunidad de un nuevo e importante cliente, lleva abogando desde 2010 por una fuerza fronteriza a nivel de la UE son precisamente esas capacidades.»

En años anteriores, la agencia se había reunido con 138 organismos privados: 108 empresas, 10 centros de investigación o grupos de reflexión, 15 universidades y una sola ONG (ID4Africa). Las empresas europeas de defensa, Airbus y Leonardo, fueron las que más acceso obtuvieron, seguidas de las empresas tecnológicas (Japanese NEC, Atos, IDEMIA, Jenectric, secunet y Vision-Box). 

Tampoco se ha prestado atención nunca al foro consultivo sobre los derechos humanos creado por Frontex. Fueron los grupos de presión de la industria de seguridad los que acabaron dando forma al enfoque de la agencia.

De lo que más se habló fue de las armas, la biometría, la vigilancia marítima y la aérea, los detectores de latidos y los sistemas de inspección de documentos. Además, la migración fue presentada como «una amenaza, a menudo, relacionada con el terrorismo y la delincuencia».

Aun así, no hay mucha transparencia. Cuando el CEO pidió explicaciones a Frontex sobre la manera en la que gestionaba los grupos de presión, la oficina de prensa respondió que «Frontex no se reúne con grupos de presión, ni tampoco resulta de interés para los mismos». Cuando volvieron a preguntar, Frontex aceptó que se reunía únicamente con «Industry Days» y no con ningún otro.

El problema más importante son los migrantes. «Una omisión destacada en casi todos estos debates es el posible impacto que estas tecnologías y productos podrían tener sobre los derechos humanos, incluido el debilitamiento de los derechos fundamentales de las personas a la intimidad, la presunción de inocencia y la libertad.»

Las organizaciones de derechos humanos casi no tienen acceso a la agencia, lo que es bastante preocupante para el futuro de las fronteras de la UE y la política de migración. «Considerando el crecimiento del poder y del presupuesto», CEO predice que la relación de Frontex con la industria se intensificará. «El escrutinio sobre esto también debería serlo», añaden. 

Los eurodiputados investigan a Frontex por las expulsiones ilegales

El Parlamento Europeo ha abierto una investigación sobre el acoso, la mala conducta y las operaciones ilegales llevadas a cabo por Frontex para impedir que los migrantes lleguen a las costas de la UE a través de las aguas griegas.

El 24 de febrero, los eurodiputados construyeron un nuevo grupo de trabajo, presidido por Roberta Metsola (EPP, Malta) denominado oficialmente como Frontex Scrutiny Working Group (grupo de trabajo de escrutinio de Frontex), para «monitorizar todos los aspectos de la agencia, incluyendo el cumplimiento de los derechos fundamentales.» Los legisladores llevarán a cabo personalmente una investigación sobre los hechos durante los próximos cuatro meses, con el fin de recopilar pruebas para determinar si se cometieron infracciones y si la agencia estuvo implicada en ellas.

Traducciones disponibles
01 marzo 2021

Fuente/s:

VoxEurop

Translation by:

N. Vidana | Voxeurop
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