Los mapas de las fronteras internas que alimentan el voto ultra en Europa
La evolución económica y demográfica de las regiones de Europa determina cuáles están estancadas y son más propensas a apoyar partidos populistas.

Las políticas de cohesión han logrado reducir las desigualdades entre los Estados miembros de la UE. Sin embargo, los desequilibrios internos entre las regiones de un mismo país siguen aumentado.
La brecha entre las regiones rurales, que quedan estancadas, y las áreas urbanas, donde se concentra el crecimiento económico, se está ampliando. La trampa del desarrollo hace que los habitantes de las regiones estancadas se sientan abandonados y voten más a partidos euroescépticos.
Es fundamental trabajar en la prosperidad de estas regiones para garantizar el derecho de sus habitantes a quedarse y para evitar que la UE pueda fragmentarse en un espacio a varias velocidades.
